Las torrijas se adaptan a los nuevos tiempos
La pasión dulce de Semana Santa es pasión dulce en la cocina del restaurante madrileño Álbora durante los doce meses. Cuando abrieron hace tres años decidieron que la torrija iba a estar en su día a día. El primer buen secreto está en el pan. Leche, nata, huevo, azúcar y buenos aromas para emborrachar ese pan. Después llega a la sartén, donde le esperan el azúcar y la mantequilla. Torrija casera, contundente y muy jugosa. Sólo un toque final, como adorno, para ser la reina de la mesa.
Con “De las cosas del comer” quiero que estéis al día de todas las actividades gastronómicas que llevo a cabo. También de que conozcáis cualquier noticia relacionada con la gastronomía que crea os pueda interesar.