Hoy he preparado una receta deliciosa, económica que da muy poco trabajo en la cocina para disfrutar de todo el sabor de los muslitos de pollo. Es perfecta para los días en los que no queréis muchas complicaciones.
Una manera diferente de preparar un besugo o cualquier tipo de pescado que os guste. Disfrutareis de las esencias, los sabores de los fogones de otras tierras y de otras culturas.
Las pencas son el tallo de algunas hortalizas, en este caso de unas impresionantes acelgas que encontré en la frutería. Aunque de niño confieso que odiaba las acelgas, las espinacas y todo lo que fuera verde, hoy en día soy un ferviente devoto de cualquier tipo de verdura.
Son unos medallones de solomillo que he especiado con romero, tomillo, cúrcuma y pimentón, les he dado un toque al aroma de brandy y los aso sobre una cama de cebolla roja.
Esto es lo que yo llamo un “guisazo” en toda regla. He preparado con unas alubias blancas de León un guiso perfecto para los días de frío, contundente y lleno de sabor para disfrutar de todos los beneficios que nos proporcionan las legumbres.
Cada vez me gusta más el pescado y esta forma de prepararlo en papillote es sencillísima, sin olores, ni manchas en la cocina y una forma diferente de presentarlo.
Hoy os dejo una receta de pollo. Receta en la que trabaja el horno, perfecta para compartir en familia, de intenso sabor y muy fácil de preparar. Son unos contramuslos de pollo, que he especiado y les he añadido un chorro de brandy para intensificar su aroma.
Es todo un clásico, una de las sugerencias de los restaurantes que se ha ido perdiendo. Receta sencilla y realmente deliciosa. Hoy he querido recordarla y he preparado unos medallones de solomillo a la pimienta negra.