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Un Hotel Museo en Zamora

Os he hablado ya en innumerables ocasiones de él. Cuando alguien se convierte en un referente afectivo de tus días es normal que figure en tus crónicas de estío, cuando el tiempo libre te permite disfrutar de las gentes que conforman tu existencia. Paco Somoza, su mujer Ana y sus hijos Paquito y Celia son mi familia zamorana.

Como las mantas que tan bien se hacen por estos lares, te arropan y te dan ese calor que transmite la gente bien nacida y de bien tan difícil de encontrar. Son ese bálsamo que te alivia de algún que otro sinsabor que te proporcionan personas mal avenidas que, desgraciadamente irrumpen en el ruedo de tu vida y con las tienes que lidiar.

Siempre es una emocionante excusa ir a Zamora a reencontrarme con mi familia zamorana y mucho más si la renacentista personalidad y talento creativo de Paco te da razones para ello. El año pasado asistí, absorto, a la rehabilitación que con sumo acierto ha llevado a cabo del castillo que corona la ciudad. En esta ocasión no menos asombrado contemplo la inauguración de su hotel San Gil Plaza, en la plaza del mismo nombre.

Un pequeño hotel en el que Somoza ha plasmado su amor por el arte, colgando en sus paredes obras originales de destacadísimos artistas contemporáneos como son, entre otros muchos, Gordillo, Mariscal, Villamil, Diego Lara, Pérez Enciso o Luis Claramunt.

En las escaleras de acceso a las plantas o bien en el sótano utilizado como bodega y salón de catas puedes ver, además, desde una litografía de Rafael Alberti, hasta una reproducción de Las Meninas de Velázquez realizada por los grafiteros que tanto defiende y apoya Paco, pasando por el cartel que Miquel Barceló diseño para anunciar la última corrida de toros que se celebró en Barcelona el 25 de Septiembre de 2011, en la que participó el más grande diestro que ha dado la historia, José Tomás.

En el pequeño, estético y confortable hotel puedes ver también muebles de diseño también contemporáneo como un sillón del  italiano Carlos Molina, creado en la década de los 50.

Arte, diseño, vanguardia contemporánea y alta sofisticación en las habitaciones dotadas de la última tecnología audiovisual que hacen de esta propuesta hostelera zamorana vivir una experiencia sensorial que acompaña al reparador y necesario descanso. Un verdadero lujo para Zamora. Uno más que ha impulsado este verdadero mecenas al que esta hermosa ciudad le debe mucho de lo que en la actualidad es.

Por sugerencia de Paco, visité además el espléndido mercado de abastos de la ciudad, donde aproveche para avituallarme de producto para mi próxima escala de la que pronto os contaré. Se trata de una bella obra llevada a cabo en los primeros años del siglo XX por el arquitecto Segundo Viloria. Un revolucionario arquitecto que transformó el uso de los mercados al aire libre dotándolos de una bellísima estructura coronada con dos soles en ambos hastiales que sumió en la controversia a la población zamorana entre partidarios y detractores de que los mercados estuvieran cubiertos o a la intemperie o lo que es mismo, al modo tradicional.

Paco es así. Con él siempre descubres aspectos insólitos de una ciudad cuyo amor por ella es capaz de contagiarte. Pasear por sus calles a su lado, es evocar la milenaria historia de cada iglesia, cada rincón, cada simple pared.

Estar al lado de Paco es reconciliarte con la sabiduría, con la grandeza del ser humano.

Constatar que es mucho lo que te queda por aprender y por encima de todo, felicitarte por contar en este tránsito vital con personas de su inmensa y poco habitual categoría.

Hotel San Gil Plaza

Plaza Maestro Haedo , 5, 49002 Zamora

Teléfono : 980 04 84 70 / 675 44 92 78

Email : inforeservas@sangilplaza.es

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